07 Dogos a diez

Un letrero llamo nuestra atención, con una letra negra y fondo fosforescente, decía "Dogos a diez".

Nos acercamos hambreados, sabiendo que nuestras carteras no iban a ser asaltadas y una barra nos deslumbra con sus miles de tipos de salsas, guacamoles, cebollas, y aun para los gustos mas exigentes rufles molidos.

Apunto de pedir nuestros dogos de a diez, nos damos cuenta que a nuestras espaldas un letrero mas discreto y un poco maltratado decía ”Barra para los dogos de a diez”, no quiero platicarles lo que se estaba ahí, por que se deprimirían junto con migo sabiendo que alguien le pone eso a su dogo.

La barra con ingredientes deliciosamente ricos eran para los dogos caros, la otra para los que no están dispuestos a pagar el precio.

Yo quiero estar con EL mejor… pero estar con EL mejor tiene un precio. 

"Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga." Jesús

06 Si es?

Iba manejando y una bola de pelos con patas, llamo mi atención. Era su altura, su manera de caminar, el color de su pelo y hasta su cola estaba cortada. ¡Era la Cany!

Me di vuelta en U y regrese al lugar de la visión. Me baje del carro con una mezcla de emociones. Le llame y ni siquiera me volteo a ver.

Me subi a mi carro con destino a la desepción, pero la duda comenzó a entrar en mi y comenzer a hacerme la pregunta “¿Y si sí es?”.

Volvi a dar la vuelta en U, intercepte a la Cany y me baje del carro, con sueños y planes que tenia para mi perrita perdida y como ese amigo que te cuenta el final de una pélicula, ya no queria ver más, la Cany era macho.

Hay cosas que parecen que son, cosas que no son pero parecen.

Pero de una cosa estoy seguro que sí es y sí es seguro estoy.

Jesús es todo lo que necesitas. El sí es lo que necesitas, lo que necesitas sí es EL.

5 Hoy fue diferente

Marco regreso a casa después de un día largo de trabajo al servicio del ejército. La cena estaba lista y todo era de rutina, hasta que Julia detecto algo que no era normal en su esposo. Era una mezcla de asombro y una terrible tristeza.

Julia con gran sutileza y cuidado le pregunto “¿Por qué estas tan triste?” Marco nunca hablaba de su trabajo en casa. Pero esta vez no pudo más, con lágrimas en sus ojos y voz titubeante, le dijo a su amada.

Hoy fue diferente, hice lo que siempre tengo que hacer, pero hoy fue diferente. Nos burlamos de él y lo golpeamos, pero hoy fue diferente. Le clave las manos y pies al madero, pero hoy fue diferente.

No lo entiendo, pero hoy fue diferente, estaba en la cruz, al que le dicen el Cristo y comenzó a decir, Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Hoy fue diferente. 

4 Rumbos desconocidos

Tuve una perrita, la famosa Cany, sus pasatiempos favoritos eran llorar mientras comíamos, tirar botes de basura y salir a caminar, aunque se cansaba con las dos primeras cuadras. 

Tenía como costumbre salir sola a la calle, y oler unos árboles o tirar algunos botes de basura, y después de unos minutos regresar a la casa.

Hace unos meses nos cambiamos de casa, y la Cany intento hacer la misma rutina, pero esta vez no se dio cuenta que ya no vivía en la misma casa y estos eran rumbos desconocidos.  Camino hasta que ya no supo el camino de regreso.

La buscamos en la colonia, pegamos hojas con su foto, preguntamos en las redes sociales, de esto ya paso un mes y medio.

Yo me he perdido igual que mi perrita, por andar en rumbos desconocidos, termino en un lugar muy lejos de casa.

Cuando te sientas perdido, busca a Jesús y te darás cuenta que el ya te estaba buscando desde hace tiempo. El es el mas interesado en que llegues a casa.

3 Comenzar a respirar

En Hermosillo el calor es increible, es mas impresionante cuando a tu carro no le funciona el aire acondicionado, y aun mas insoportable cuando tienes que andar en la calle a medio día. Es increible.

Después de andar varias horas en el carro, sudando, quejandome, enojado, y viendo a los otros carros como se burlaban de mi con sus vidrios arriba y su cara fresca sin una gota de sudor, hice mi ultima parada antes de irme a mi casa, estacione el carro en una sombra, me baje del carro y camine hacia Waltmart.

Las dos puertas automáticas se abrieron delante de mi como si fuera magia y casi milagrosamente un aire de gran potencia comenzó a fluir. No me quería ir de ahí, descanse y pude respirar.

Siempre que ando cansado, estresado, enojado, inseguro, o agobiado, estoy seguro de una persona que me puede hacer respirar y descansar.

Jesús dice “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso”.

Solo tengo que ir a Jesús en donde puedo respirar y descansar.

2 Galletas Marias de Cumpas

Ayer fuimos un grupo de Bunkeros a un asilo de ancianos y tuve la oportunidad de conocer a un viejito, con su sombrero, pantalón de mezclilla, piel roja de haber trabajado en el campo toda su vida y su cara tenia tantas arrugas como mi cama cuando todavía no la he tendido. Clásico Sonorense.

Me encantaría decirles su nombre, pero los momentos que pase con el platicando solo entendí que venia de Cumpas y que en su rancho tenia muchas vacas. Como no le entendía nada, comenzamos a cantar, después de unas tres o mas canciones el viejito de Cumpas, se levanto y comenzó a bailar con mucha habilidad.

A las seis comenzó a sonar una campanita indicando que todos los abuelitos tenían que irse al comedor, y que era nuestra hora de partida. Me toco llevar un viejito al comedor que estaba en silla de ruedas, y justo cuando lo puse en la mesa, escuche la voz intendible de mi abuelito de Cumpas llamandome.

Me acerque a el para despedirme, de su plato agarra sus dos galletas Marías y me las regala.

Con ese gesto que hizo de darme TODO lo que tenia, me quebró el corazón, no le entendía nada a lo que decía pero me hablo mucho mas de lo que yo le pude haber hablado.

Una cosa aprendí de mi abuelito de Cumpas “Se agradecido, da tus galletas Marías”.

1 ¿Te vas a quedar?

Todas la noches mi abuelo me preguntaba con mucho entusiasmo y algo de preocupación. ¿Te vas a quedar?

La verdad no se que sentía, a la mejor le asustaba el hecho de que en la noche tuviera una necesidad o emergencia y nadie pudiera ayudarlo, pero todas las noches después de acostarlo me preguntaba, ¿Te vas a quedar?

Y mi respuesta siempre fue “Si abuelito, aquí voy a estar”

Después de mi respuesta podía ver una tranquilidad en su rostro y siempre me decía, con un gran alivio en su rostro, Que bueno!

A mi me pasa igualito que mi abuelo, me siento angustiado, en necesidad, desesperado y preguntando ¿Dios te vas a quedar? ¿Realmente estas conmigo? y me asusta que EL no este.

Pero Jesús dice: "…Y les aseguro que estaré con ustedes siempre hasta el fin del mundo" 

Y con un gran alivio y descanso digo, Que bueno!

Las mil y una historias

Estamos rodeados de muy buenas historias y me encanta escucharlas, leerlas, masticarlas, vivirlas, meditarlas, aprender de ellas… y sabes que me gusta un poco mas poder trasmitirlas, de eso se trata este blog. 

Las mil y una historias.

Bienvenido!

Luis Rocha

Acerca de mi

Creo que existen mil y muchas mas maneras de decir un mensaje.

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